viernes, 1 de julio de 2011

REVERENCIA POR LA VIDA

El Maestro Lanto encarna la cualidad de la "Reverencia por la vida" y escuchando una enseñanza sobre este tema recuerdo que se tocó de una manera muy interesante. Cuando decimos "Reverencia por la vida" deberíamos meditar en lo que eso significa para nosotros: si significa tener un cierto grado de amabilidad superior al socialmente aceptable con los demás y con lo que nos rodea, con lo que está cercano a nosotros, con ese perrito nuestro o del vecino o incluso yendo un poco más allá incluso con esos insectos que nos pueden resultar molestos, digamos una araña, una cucaracha... , con las plantas que adornan nuestro jardín o los jardines públicos y ya o significa, sin embargo, algo más profundo. Y es que al referirnos a la Vida nos estamos refiriendo a todo lo que existe ya que sabemos que todo, absolutamente todo, procede de la misma Fuente, el Dios Uno que nos creó, todo está hecho de su Energía, de su Cuerpo mismo y ya sabemos que Dios es Vida, que Dios es la Vida en sí. Pero también sabemos que todas las manifestaciones de vida debido al libre albedrío de los que usamos esa Energía procedente de Dios para crear, no siempre se encuentran manifestando la Perfección del Padre, con lo cual eso de tener "reverencia por la vida" puede tornarse más peludo. Y entonces cabe preguntarse ¿debemos tener reverencia por lo que no vemos, por las bacterias, los virus, los gérmenes? Bueno, pues ellos también son vida, ¿no?. Existen muchas bacterias que nos son necesarias para el propio funcionamiento de nuestro cuerpo y entonces si las bacterias que consideramos enemigas no son más que amigas que se han vuelto malas, podemos preguntarnos ¿Por qué esas bacterias hasta ahora buenas, necesarias, sin las cuales no podemos vivir (hay muchas en nuestro estómago por ejemplo que realizan el proceso de separar de los alimentos aquellas partes que necesitamos de las que se desechan) se vuelven malas? ¿Dónde está el disparador para que se vuelvan malas? Pues, justamente, este mecanismo se encuentra en la irreverencia por la vida. Y justamente cuando escucho esto me viene a la mente la comprensión de esto ya que si la energía que se manifiesta en cualquier parte de la vida está formada por pequeñas unidades de vida elementales y ya sabemos que los elementales están impelidos a reflejarnos y a obedecernos si lo que nosotros estamos imprimiendo en esa energía es irreverencia, ingratitud... qué es lo que podemos esperar entonces, si no que esa energía se ponga en contra nuestra y eso es precisamente lo que pasa en un proceso como es el del cáncer en el que células hasta entonces actuando correctamente se descontrolan y pasan a ser nuestras enemigas. Y entonces aquí comprendo también la conexión existente entre la iluminación, la reverencia por la vida (cualidades de segundo rayo) con la Sanación (cualidad de quinto rayo). Cuando la Madre María nos habla de la Ley de Sanación nos dice que ninguna sanación puede ser permanente sin que previamente se haya dado la iluminación y es que cuando empezamos a comprender la importancia de la reverencia por la vida vamos directos a la causa y por tanto se produce la cesación de los efectos. Pero para que esto ocurra, la reverencia por la vida, es menester practicarla desde la postura correcta, sin motivación oculta y es que aquí vuelve a salir el tema de la importancia detrás del motivo, de la Pureza.
Es por eso, que en cada época existen unas enfermedades catalogadas como incurables ya que los virus, bacterias, gérmenes, existen en función de la calificación de la sociedad y entonces, como nos dice Emmanuel "mientras exista el miedo, existirá una enfermedad (o varias) incurables". Actualmente, tenemos como las más temibles por la humanidad el cáncer y el sida mas si la ciencia encontrara un remedio para estas enfermedades y en tanto exista el miedo volverá a surgir otra enfermedad de las llamadas incurables.

LA INOCENCIA Y LA MEDITACIÓN

La inocencia y la espaciosidad son el florecer de la meditación. Para que haya inocencia ha de haber espacio. Y la inocencia no es inmadurez. Puede que físicamente usted sea una persona madura, pero el espacio inmenso que el amor hace nacer en uno no es posible si la mente no está libre de las innumerables huellas de la experiencia. Son las cicatrices de la experiencia las que impiden que uno sea inocente. El librar a la mente de la presión constante de la experiencia es meditación.

Justamente en el instante de ponerse el sol, nos envuelve una extraña quietud y la sensación de que todo cesa alrededor de nosotros, aunque sigan pasando los autobuses y los taxis, y el ruido continúe. Este sentido de alejamiento parece penetrar el universo entero. También usted debe de haber experimentado esto alguna vez. A menudo llega inesperadamente; un extraño silencio y paz parecen derramarse desde los cielos y cubrir la tierra. Es una bendición, y por ella se torna infinita la belleza del atardecer. Dan la impresión de formar parte de ella la carretera reluciente tras la lluvia, los carros de servicio, el parque vacío; y la risa de la pareja que pasa en modo alguno perturba la paz del atardecer.

Se recortaban en el cielo las siluetas negras de los árboles desnudos, de delicadas ramas, que esperaban a la primavera; y ésta se hallaba ya a la vuelta de la esquina, apresurándose a encontrarse con ellos. La hierba tenía un nuevo verdor y estaban en flor los frutales. La campiña iba lentamente animándose de nuevo, y desde la cima del monte se divisaba la ciudad, sembrada de cúpulas, entre las que destacaba una, más alta y arrogante que las demás. Se veían desde allí las copas chatas de los pinos, y la luz crepuscular caía sobre las nubes. Todo el horizonte parecía estar lleno de esas nubes en hileras, que se amontonaban frente a las colinas formando figuras de lo más fantástico, castillos como el hombre jamás había construido. Había profundos abismos y picos elevados. Todas aquellas nubes estaban iluminadas por un resplandor rojo oscuro; algunas refulgían, y la luz no parecía llegarles del sol, sino nacer de un fuego interno.

Las nubes no creaban espacio; estaban en el espacio, que parecía extenderse hasta el infinito, de eternidad en eternidad.

Un mirlo cantaba en un arbusto cercano, y aquélla fue la bendición eterna.

Eran tres o cuatro hombres, que habían traído consigo a sus esposas, y nos sentamos todos en el suelo. Desde allí, las ventanas quedaban demasiado altas para poder ver el jardín o la pared opuesta. Todos eran profesionales. Uno dijo que era científico, otro, matemático, y otro, ingeniero; eran especialistas, que no habían traspasado los linderos de su área de trabajo concreta, a diferencia de lo que hace el río después de una fuerte lluvia. Y es ese desbordamiento lo que enriquece el suelo.

El ingeniero preguntó: «Con frecuencia habla usted acerca del espacio, y todos estamos interesados en saber a qué se refiere. El puente cubre el espacio que hay entre dos riberas o entre dos colinas; una represa llena de agua forma un espacio; hay espacio entre nosotros y el universo en expansión; hay espacio entre usted y yo. ¿Es esto lo que usted quiere decir?».

Los otros apoyaron lo expresado; debieron de haber hablado acerca de ello antes de llegar aquí. Uno dijo: «Yo lo explicaría de manera distinta, en términos más científicos, pero viene a ser poco más o menos lo mismo».

Hay espacio que divide y encierra, y espacio sin límites. El espacio entre el hombre y el hombre, en el que germina el mal, es el espacio limitado de la división; hay división entre lo que es usted y la imagen que tiene de sí mismo; hay división entre usted y su esposa; hay división entre lo que usted es y el ideal de lo que le gustaría ser; hay división entre colina y colina. Y, luego, existe la belleza del espacio que no tiene límites de tiempo ni de extensión.

¿Hay espacio entre un pensamiento y otro, entre un recuerdo y otro? ¿O no hay espacio alguno entre pensamiento y pensamiento, entre razón y razón, entre la salud y la enfermedad, pues la causa se convierte en efecto, y el efecto en causa? Si hubiera una separación entre pensamiento y pensamiento, entonces el pensamiento sería siempre nuevo; pero como no hay separación, como no hay espacio, todo pensamiento es viejo. Puede que no sea usted consciente de la continuidad de un pensamiento; puede que lo retome una semana después de haberlo dejado atrás; pero ese pensamiento nunca ha dejado de actuar, ha estado funcionando dentro de los viejos límites. Esto significa que la totalidad de la conciencia, el consciente y el inconsciente —palabras que desgraciadamente hemos que usar—, está dentro del espacio estrecho y limitado de la tradición, la cultura, la costumbre y los recuerdos. La tecnología puede llevarle a usted a la Luna, y puede usted construir un puente arqueado sobre un abismo, o instaurar cierto orden dentro del espacio limitado de la sociedad, pero esto volverá a engendrar desorden. El espacio existe, no sólo más allá de las cuatro paredes de esta habitación; también existe el espacio que la habitación crea. Existe el espacio cerrado, la esfera que el observador crea en torno a sí y a través de la cual ve lo observado —que a su vez crea otra esfera a su alrededor—. Cuando el observador mira las estrellas al atardecer, su espacio es limitado. Quizá sea capaz de ver, por medio de un telescopio, muchos miles de años luz; pero es él quien crea ese espacio, y por lo tanto es un espacio finito. La distancia entre el observador y lo observado es espacio, y es el tiempo que se requiere para cubrir ese espacio. No solamente hay espacio físico, sino que hay también una dimensión psicológica en la que el pensamiento se disfraza del ayer, el hoy y el mañana. Mientras haya un observador, el espacio será el patio estrecho de la prisión, donde no hay libertad en absoluto. «Pero nos gustaría preguntar si está usted tratando de expresar la idea de un espacio sin observador. Esto parece totalmente imposible, o podría ser una fantasía suya». La libertad, señor, no está dentro de la prisión, por más confortable y decorada que esté. No es posible sostener un diálogo libre dentro de los límites de la memoria, del conocimiento y la experiencia. La libertad le exige que rompa las paredes de la prisión, por muy cómodo y satisfecho que usted se sienta dentro del espacio limitado del desorden, de la esclavitud, de los afanes que implica vivir dentro de esos límites.

La libertad no es relativa; o hay libertad o no la hay; si no la hay, entonces tiene uno que aceptar esta vida estrecha, limitada, con sus conflictos, sus aflicciones y su sufrimiento, e introducir simplemente un pequeño cambio aquí y allá.

La libertad es espacio infinito. Cuando falta espacio hay violencia; nos sucede lo que al ave de presa, lo que al pájaro que reclama su espacio, su territorio, por el cual luchará. Puede que, en el marco coercitivo de la ley y la policía, se consiga que la violencia sea relativa, por la misma razón que el espacio limitado por el que luchan las aves de presa y los demás pájaros desata una violencia limitada. Pero mientras el espacio entre el hombre y el hombre sea limitado, la agresión tiene que existir.

«¿Está usted tratando de decir, señor, que el hombre estará siempre en conflicto consigo mismo y con el mundo mientras viva dentro de la esfera de su propia creación?».

Cierto, señor. Y así llegamos a la cuestión primordial, que es la libertad. Dentro de la estrecha cultura de la sociedad, no hay libertad, y por ese motivo hay desorden. Como vive en este desorden, el hombre busca la libertad en ideologías, en teorías, en lo que él llama Dios. Pero ese escape no es libertad, sino una vez más el patio de la prisión que separa a un hombre de otro. La cuestión es si, habiéndose impuesto a sí mismo este condicionamiento, el pensamiento puede romper esta estructura, ponerle fin e ir más allá y por encima de ella. Es obvio que no, y ése es el primer factor que debemos comprender. No es posible que el intelecto construya un puente entre sí mismo y la libertad. El pensamiento, que es la respuesta de la memoria, de la experiencia y del conocimiento, es siempre viejo, como lo es el intelecto; y lo viejo no puede construir un puente que conduzca a lo nuevo. El pensamiento es esencialmente el observador con sus prejuicios, temores y ansiedades, y es obvio que este pensamiento, esta imagen, a causa de su aislamiento crea una esfera a su alrededor, lo cual crea una distancia entre el observador y lo observado. El observador trata de establecer una relación a la vez que preserva esta distancia, y lo que consigue es desatar el conflicto y la violencia.

En todo esto no hay fantasía. La imaginación, cualquiera que sea su forma, destruye la libertad. La libertad está más allá del pensamiento; la libertad es el espacio infinito, que no es obra del observador. El encontrar esta libertad es meditación.

No hay espacio sin silencio; y el silencio no es algo que el tiempo, concretado en el pensamiento, pueda crear. El tiempo nunca le llevará a uno a la libertad; el orden sólo es posible cuando el corazón no está amordazado con palabras.

ODIO ENCUBIERTO

El Arcángel Miguel  nos habla sobre el odio encubierto, ése que muchas veces no nos damos cuenta que es odio pero que no deja de ser más que un odio disfrazado. Son esas cosas que nosotros desde nuestra perspectiva humana no caemos en la cuenta, pero cuando desde otros ámbitos te lo soplan y pones atención en ello, siempre desde una postura de humildad y honestidad contigo mismo, ya que si no no somos capaces de reconocerlo, empezamos a vislumbrar cuanta necesidad tenemos de auto-observarnos para ir limando todas esas asperezas que empañan nuestro mundo y no nos permiten avanzar. ¿Qué es si no odio lo que estamos expresando al rechazar un plato de comida, por ejemplo? Y yo, ya he caído en la cuenta que es la única manera: auto-observación (X3) y por supuesto auto-corrección (X3) y ¿sabes qué? que cuando eso se vuelve un hábito es hasta divertido. Bueno, voy a seguir practicando que aquí mismo en mi puesto de trabajo las oportunidades no paran de aparecer.

LOS COLORES

El tema de los colores puede parecer a la vista del ser externo un tema infantil y sin importancia pero por el contrario es de la mayor importancia ya que los colores emiten una rata vibratoria que sin ninguna duda nos afecta. Hay muchos colores que deberíamos descartar, lo que no quiere decir que ahora tengamos que hacer cruz y raya con lo que sea de esos colores, y no por eso vamos a dejar de comer por ejemplo fresas o tomates porque son rojos. Pero sí tener cuidado sobre todo de qué colores nos rodeamos. Entre los colores menos recomendables se encuentran el rojo, el negro, el marrón, el gris... Y por supuesto, los mejores son los tres primarios que son el azul, el amarillo y el rosa y las combinaciones entre éstos; a saber : el verde (azul más amarillo), el naranja (amarillo más rosa), violeta (azul más rosa) y como no, el blanco que es la suma de todos los demás. De hecho, la luz blanca se descompone en los otros: azul, rosa, amarillo, naranja....... Siempre, además, son preferibles los colores limpios y brillantes.
Una vez leí en algún libro, que al principio la tierra era blanca y no marrón como ahora lo que es producto de la discordia existente. 
Un caso muy claro de color a descartar lo tenemos en el rojo y un ejemplo muy significativo es el que nos dicen que precisamente este color es el que se utiliza para llamar la atención de los toros, a pesar de que los toros no ven los colores como nosotros y el rojo no lo ven pero si que detecta la vibración y ésta por ser una vibración no constructiva estimula en el animal todas las cualidades destructivas. Nos dicen los Maestros que las cosas que son rojas es a causa de la discordia de la humanidad y que cuando ésta desaparezca, las cosas que ahora son rojas, serán doradas (v.g. nuestra sangre).¡Wow! qué interesante, ¿no?

SOBRE EL AMOR DIVINO

Los Maestros Ascendidos nos hablan constantemente  del Amor (con A mayúscula) que no es el amor sentimental que conocemos aquí en el mundo humano y que es un amor egoísta y que siempre espera algo a cambio. En cambio, el Amor es una cualidad Divina, uno de los Siete Principales Aspectos de Dios, y es un Amor impersonal, que no espera nada a cambio porque es una de las cosas más importantes del Universo. Se puede decir que todo es gracias al Amor. La Madre María nos habla de algunos Seres como ejemplos de Amor. Sólo tenemos que fijarnos en el Sol que es un gran ejemplo de Amor impersonal ya que su razón de Ser es irradiar luz y nunca deja de hacerlo, nunca se toma vacaciones ¿te imaginas que el Sol no irradiara cada día, a cada momento? Otro ejemplo de Amor impersonal es el de nuestro corazón físico, que continuamente late en un movimiento rítmico de expansión y contracción y ya vemos lo que ocurre cuando deja de latir.
El Amor es lo que mantiene unido el Universo, tal como nos dice la Madre María. La fuerza de la gravedad actúa en base al Amor, es lo que nos mantiene en la tierra y evita que salgamos disparados hacia el espacio exterior. Y así, podríamos continuar y continuar enumerando ejemplos de Amor Divino. Bueno, sólo tienes que leer lo que nos dice la Madre María para hacerte una pequeña idea. ¡Y nosotros que nos creemos que conocemos el Amor!. En todo caso conocemos el amor que no tiene nada que ver con el Amor.
¿No te parece bello y fantástico? A mí, el solo hecho de comentarlo, me produce una deliciosa sensación de felicidad.

SOBRE LA VERDAD

A veces me comentan que se siente bien estar expuestos a la radiación de la Enseñanza.Lo cierto es que es lo mismo que yo experimenté al inicio de mi recorrido por este Sendero. Y cuántas veces no me había preguntado que porqué se sentía tan bien, si lo demás que yo había conocido hasta entonces te dejaba una sensación de vacío aunque a primera vista te pudiera parecer, cómo decirlo, guay. Y lo cierto es que la respuesta es bastante simple, y yo he llegado a la conclusión de que la razón es que esta Enseñanza expresa la Verdad, pero fíjate, que he escrito Verdad (con V mayúscula). Y es que hay una diferencia entre verdad y Verdad. Si nos referimos a verdad, estamos haciendo referencia a aquello que en el mundo humano llamamos nuestra verdad y es que lo que para uno puede ser verdad para otro puede no serlo, es decir, es un concepto humano. En cambio Verdad, se refiere a un concepto Divino, y como tal no es lo que a mi me interesa que sea, ni lo que yo creo sino que la Verdad simplemente es. Me explico, la Verdad no es un concepto sujeto a la subjetividad sino que es una cualidad Divina, de hecho es uno de los siete Principales Aspectos de Dios, y como tal no puede variar en función de nada. Si cogemos el caso de la importancia de la armonía en nuestra vida, podremos mediante su puesta en práctica comprobar que realmente es importante y si hay una persona que no acepta esto como Verdad, eso no hace ninguna diferencia y si esta persona lo comprueba por sí misma acabará experimentando esto como Verdad. 
Por otra parte, la Verdad no puede crear imperfección, ni malestar, ni nada que nos pueda hacer sentir mal. Es por eso que cuando estamos expuestos a la radiación de esta Enseñanza, ya sea cuando leemos las palabras de los Maestros o cuando escuchamos una clase... te sientes tan bien, aunque después cuando te apartas de esta radiciación y te sumerges en el mundo externo, en nuestra vida diaria, puede parecer que no nos sintamos tan bien. Yo creo que cuando seamos capaces de permanecer todo el tiempo conectados a nuestra Presencia nos sentiremos bien siempre, estemos donde estemos, estemos con quien estemos y hagamos lo que hagamos nos guste más o menos. Y eso, con persistencia en el empeño, con toda seguridad se ha de conseguir. Y aquí se me ocurren dos cosas que dicen dos de nuestros bien amados Hermanos Mayores (v.g. Maestros Ascendidos):
- En cuanto a la Verdad, el Maestro Jesús decía "La Verdad os hará libres". Y fíjate, que si tú mientes a alguien, por inocente que te pueda parecer la mentira, te mantienes preso a esa persona por medio de la mentira. No existe, por tanto, eso de la mentira inocente, ni la mentira blanca, ni nada por el estilo. Eso, son sólo conceptos humanos, tretas de la personalidad.
- En cuanto a nuestra victoria, ya nos dice el Ser Cósmico "Víctory", que nuestra victoria está asegurada, es nuestro fin, y que cada uno de nosotros tiene una corona de laurel esperando.

SOBRE EL SUICIDIO

Si bien desde que estoy en la Enseñanza he comprendido cuán absurda puede ser una acción tal como la del suicidio, pues siento que no hay razón para sentirse triste, desanimado, ni nada por el estilo, ya que la vida de por sí es bella, no hay más que observar y aprender a ver en todo lo bueno, cosa que no es tan difícil si comprendemos de una vez para siempre que lo que no vemos bien no es más que una apariencia, resultado de la utilización del libre albedrío de cada uno y por ende está en nuestras manos escoger y escoger bien. Más aún cuando te encuentras con las palabras de los Maestros, que vienen a corroborarnos lo que en un principio podíamos haber comenzado a intuir y que explicado por Ellos, los Maestros Ascendidos, de una manera tan precisa y clara amén de amorosa (yo encuentro que las palabras de los Maestros son amorosas) no puedes más que decir wow! y como no, tal como nos dice la "Diosa de la Luz": "Hijo-a de la República mira y aprende".

CÓMO ENTRÉ EN LA ENSEÑANZA DE LOS MAESTROS ASCENDIDOS

Yo entré en contacto con esta Enseñanza gracias a una recopilación que encontré de extractos de los Maestros Ascendidos. Desde que esta recopilación cayó en mis manos yo ya no soy la misma y quedé cautivada, tanto, que después de casi cuatro años, siento que cada día estoy más entusiasmada y que es lo mejor que me ha pasado. También es cierto que hay mucha gente que no soporta esta radiación tan especial que se recibe al leer y al saber de estas cosas. He podido comprobar que hay personas que aunque en un principio pudieras pensar que fueran aptas para recibir esta Enseñanza enseguida caes en la cuenta que no es así. Supongo, que como mucha gente, pues ahora está muy extendido, yo recibía e-mails cuyo contenido en su gran mayoría eran textos con significado espiritual, de auto-ayuda... Pues bien, aunque esto demuestra que hay una parte de la humanidad que está despertando también es cierto que la mayoría caen en el error de ver en esos mensajes sólo unas palabras bonitas y ya está y eso sin considerar que en muchos casos no todo lo que se nos dice es lo correcto. Es por eso que a mí me gusta analizar estas cosas cuando me las envían y a veces comparto estos análisis con quien me ha enviado el mensaje. Bueno, pues te puedes creer que en la mayoría de los casos:
- o bien, no mostraban ningún interés, es decir, no te decían ni "mu" al respecto
- o bien, mostraban cierto interés o entusiasmo la primera, la segunda vez y te podían decir "me ha gustado mucho el comentario que has hecho del mensaje que te envié" o "me han resultado muy enriquecedores tus comentarios" pero a la tercera, ya notabas que como que ya perdían interés, que ya no les gustaba tanto o simplemente que se espaciaban sus comunicaciones.
Pues bien, he llegado a la conclusión de que estas personas simplemente no son capaces de aceptar nada que no sea lo de siempre, producto de esa resistencia típica del ser humano a cualquier cambio en sus hábitos o en su actitud y sin ese cambio de actitud, lo que conlleva un cambio en la conciencia,s, no es posible el crecimiento, y por tanto se produce el estancamiento, y eso es lo que le pasa a la mayor parte de la gente.
A veces lo que en principio pueden parecer unas muy bonitas y creíbles palabras, analizándolas resulta que hay cosas que no son tales. Por eso creo que es indispensable que todos estos mensajes que nos llegan no los tomemos a la ligera sin analizarlos y aplicar el discernimiento antes de aceptarlos ciegamente y después de haber aplicado el discernimiento, por supuesto, aplicar lo que sea bueno y hacerlo patente en nuestras vidas. Y aún mejor, tiene que llegar un momento que si realmente hemos entrado sinceramente a la Enseñanza de los Maestros Ascendidos hagamos caso omiso de tales mensajes.

HADAS Y SÍLFIDES

Todos los habitantes de los Elementos están sujetos a las cualidades que se les dan, producto de la concepción que la raza tiene de las hadas y los ángeles. Tanto las hadas como las sílfides son habitantes del aire, pero ejercen actividades distintas. Muy a menudo la conciencia externa de los seres humanos saca conclusiones precipi­tadamente. Si los ángeles o Seres Ascendidos se manifestaran para ejecutar una acción física visible o tangible, tendrían necesariamente que proyectar una forma. Tratándose de Protección o Inspiración, Ellos podrían aparecer como una Llama o una Esfera de Luz. El ser externo siempre exige pruebas, por lo que causa que la “Presencia” proyecte algo que se puede ver.

Saint Germain en "Instrucción de un Maestro Ascendido"

LOS ANGELES

Los Ángeles:

- Sirven sin Voluntad o deseos humanos.

- La Naturaleza de Su Ser es obediencia al Amor.

- Su más grande felicidad consiste en zambullirse en cualquier tarea constructiva y progresiva u en entregarse completamente en aras de la consumación fructífera de la misma.

- Son los Mensajeros del Bien y siempre preceden a las Manifestaciones Divinas.

- Viven para el Amor.

- Viven para atender el más leve deseo de los corazones.


Los Maestros Ascendidos escriben el Libro de la Vida