miércoles, 20 de octubre de 2010

SANACIONES ESPIRITUALES

En sanaciones espirituales, todo lo que se hace es verter pura luz sin adulteración en y alrededor de ese órgano por el miembro de la Hueste Ascendida al cual se haga el llamado y esa luz afloja y transmuta la efluvia humana que más o menos ha cubierto a los electrones.

La pesada efluvia humana está incrustada entre los electrones que componen cada átomo, haciendo que los átomos giren más lentamente y no con el ritmo de la llave tonal de tu ser. La llama de Purificación acelera las vibraciones de los electrones y átomos y los restaura a su pureza original.

Lo mismo se aplica al cuerpo mental y al cuerpo emocional.

Aquello sobre lo cual tu mente se espacia en secreto, estarás atrayendo a los campos de fuerza de los electrones y átomos tanto de tu vehículo mental como de tu forma física.

La actividad vibratoria de tu vehículo emocional, si es calificada con inarmonía de la clase que sea, se manifestará como imperfección en la sustancia que has atraído a los campos de fuerza de los electrones que conforman los átomos que componen el cuerpo emocional. La efluvia así atraída disminuye su acción vibratoria y por ende, tienes inestabilidades emocionales.

Si tu cuerpo mental está lento se debe a que el espacio entre los electrones que componen los átomos está tapado. Cuando los espacios entre los electrones están llenos con la efluvia causada por depresión, desilusión, resentimiento y rebelión, el cuerpo mental empieza a vibrar cada vez más lentamente hasta que está tan lento que deja de ser receptivo a los pensamientos e inspiraciones más sutiles.

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